El plástico de un solo uso es uno de los mayores problemas ambientales actuales. Representa el 40% de la producción mundial de plástico, pero su vida útil real suele durar solo minutos. En México, aunque existen políticas locales para reducir su uso, el consumo sigue siendo elevado.

Más allá de la contaminación en ecosistemas marinos y terrestres, estudios recientes han demostrado que el microplástico puede llegar a nuestro organismo a través del agua, alimentos y aire. Algunos de estos compuestos están asociados a efectos hormonales y otros riesgos a largo plazo.

En el aspecto económico, cada compra con envases desechables —bebidas, comida rápida, frutas preempacadas, bolsas— incrementa los gastos del hogar. Optar por recipientes reutilizables y compras a granel puede representar ahorros acumulados.
Reducir plásticos no se trata solo de “ser ecológico”: también es cuidar nuestra salud y nuestro presupuesto.
Referencias
United Nations Environment Programme. (2023). Single-Use Plastics Report.
Secretaría del Medio Ambiente CDMX. (2021). Prohibición de plásticos de un solo uso. Gobierno de la Ciudad de México.




