El almacenamiento adecuado es una de las estrategias más efectivas para evitar desperdicio. Muchos alimentos se echan a perder por guardarse en condiciones que aceleran su deterioro.
Aquí algunos ejemplos:
- Frutas y verduras: deben almacenarse en cajones con ventilación o bolsas reutilizables.
- Pan y tortillas: conservarlos en bolsas de tela o congelarlos evita que se endurezcan.
- Proteínas: deben mantenerse siempre refrigeradas y separadas para evitar contaminación cruzada.
- Lácteos: colocarlos cerca de la parte media del refrigerador prolonga su frescura.

Estos hábitos pueden extender la vida útil de tus alimentos en un 40%, reduciendo gasto y desperdicio.
Referencias
United States Department of Agriculture. (2022). Food Storage Guidelines.
Food Safety Mexico. (2023). Guía de almacenamiento seguro.





